Algunos dibujos los fuimos sacando de internet, y otros que dibujan de muerte, se hicieron su propio diseño. Después fotocopiamos el dibujo, y se despiezó la imagen, para tener los patrones y recortar las telas después. Calcamos el dibujo en la tela de la base, y después fuímos colocando las telas, con cuidado de seguir el orden de la perspectiva.
Algunos dibujos tienen un montón de piececitas pequeñas, como este volcán...

Estoy encantada de cómo va quedando todo, y creo que ellos también. Al principio tenían mucho miedo porque decían que no sabían hacerlo, y ahora que van viendo el resultado, se van animando. Ayer se incorporaron dos nuevos compañeros, y lo primero que dijo uno de ellos fué: "es que yo no sé hacer esto", y todos se rieron. Precisamente es el que dibujó el micrófono de la primera foto, le costó un minuto hacerlo, y yo todo lo que sé dibujar es una casa y dos muñecos a los lados que parecen de un niño de 4 años, jajaja. Ya veis lo que nos pasa a todos: nos fijamos más en lo que creemos que no podemos hacer, que en las capacidades que tenemos.
He tenido mucha suerte con ellos, porque me han aceptado muy bien y son muy participativos en la actividad. Lo paso muy bien los miércoles, y de paso me marcho con la tripa llena porque la hora de antes tienen clase de cocina, y luego nos comemos lo que han hecho, así que qué voy a decir: Muchas gracias por todo!!!
Besicos,
La okupa